En el vehículo viajaba una mujer con dos personas de la tercera edad *La Policía Municipal pidió el apoyo a bomberos pero no se quisieron presentar *El ciudadano con su vehículo particular realizó el rescate
Un enorme bache oculto bajo un charco de agua convirtió el cruce de las calles 20 de Noviembre y Prisciliano Sánchez, en la colonia Bobadilla, en una trampa para un automóvil en el que viajaban tres personas, dos de ellas de la tercera edad.
Lo que más llamó la atención fue que, pese a la presencia de policías municipales y oficiales de Vialidad, los afectados tuvieron que esperar hasta que un ciudadano, a bordo de una camioneta 4×4, llegó para ayudarlos a salir del problema.
Los hechos ocurrieron alrededor de las nueve de la mañana de este viernes, luego de que vecinos solicitaran la presencia de las autoridades al percatarse de que un automóvil Hyundai blanco, con placas de Jalisco, había quedado prácticamente atrapado en un profundo pozo que permanecía cubierto por el agua acumulada.
De acuerdo con los primeros reportes, la conductora intentaba incorporarse desde la calle 20 de Noviembre hacia Prisciliano Sánchez cuando, sin advertir la profundidad del bache oculto bajo el encharcamiento, cayó con todo y vehículo. El golpe fue suficiente para que el motor se apagara y ya no volviera a arrancar, dejando a sus ocupantes en una situación complicada.
La mujer y sus acompañantes intentaron sacar la unidad por sus propios medios, pero la profundidad del desperfecto provocó que el automóvil quedara embancado, sin posibilidad de avanzar. La situación generó preocupación, especialmente porque dos de los ocupantes eran adultos mayores.
Al sitio llegaron elementos de la Policía Municipal y oficiales de Vialidad, quienes solicitaron el apoyo de Protección Civil y Bomberos. Sin embargo, según lo señalado en el lugar, la respuesta fue que ese tipo de servicio no les correspondía, por lo que las personas permanecieron a la espera de una alternativa para poder retirar el vehículo.
Mientras tanto, los oficiales de Vialidad plantearon a la conductora la posibilidad de solicitar una grúa. La mujer cuestionó quién tendría que cubrir los gastos del servicio, pues el incidente no habría ocurrido por una maniobra deliberada, sino por un bache de grandes dimensiones que permanecía oculto bajo el agua y que, presuntamente, se habría generado por la falta de mantenimiento de la vialidad.
Fue entonces cuando apareció un ciudadano que transitaba por el lugar en una camioneta con tracción 4×4.
Al percatarse de lo sucedido, decidió intervenir y utilizar su vehículo para ayudar a sacar el automóvil atrapado, permitiendo que sus ocupantes pudieran finalmente abandonar aquella incómoda situación.
Por fortuna, las tres personas no sufrieron lesiones y todo quedó en el susto y la desagradable experiencia de quedar atrapadas en una calle que, a simple vista, parecía transitable, pero escondía un peligro considerable bajo el agua.
Los elementos municipales tomaron conocimiento de lo ocurrido y agradecieron la colaboración del ciudadano que brindó el apoyo para liberar el vehículo. No obstante, una vez superado el incidente, la circulación continuó por la zona sin que el enorme bache quedara resuelto, dejando nuevamente al descubierto el riesgo para automovilistas y motociclistas.









