Meses antes de ser ejecutado en Manzanillo, Fernando Rubén Guerrero Alcántar entregó pruebas al entonces secretario de Marina, José Rafael Ojeda Durán, sobre la corrupción militar en las aduanas.
Un audio inédito de 19 minutos, filtrado este martes, ha sacudido las estructuras de la Secretaría de Marina (Semar) al revelar que el contralmirante Fernando Rubén Guerrero Alcántar, asesinado el año pasado en Manzanillo, advirtió directamente a la alta cúpula naval sobre la existencia de una poderosa red de huachicol fiscal operada desde el interior de la institución.
La grabación, que data de junio de 2024, documenta una reunión privada entre Guerrero Alcántar y el entonces titular de la Semar, José Rafael Ojeda Durán. En ella, el contralmirante desnudó una trama de sobornos, presiones y reacomodos de personal destinados a facilitar la entrada ilegal de combustibles a México bajo el disfraz de aceites y aditivos, evadiendo miles de millones de pesos en impuestos.
«O destapamos esto o los cambiamos de lugar»: la respuesta de Ojeda
Lo más grave del material revelado por Aristegui Noticias es la reacción del entonces secretario de Marina ante la denuncia de su subordinado. Lejos de ordenar una investigación penal inmediata, se escucha a Ojeda Durán plantear una salida administrativa que hoy suena a negligencia criminal:
“O destapamos todo esto y me vale madre a mí quién caiga, porque yo no estoy metido en eso; o tratamos de cerrarlo aquí nosotros con el cambio de toda esta bola de cabrones, mandarlos a otros lugares”.
Esta declaración confirma que la cúpula naval tuvo conocimiento pleno de los mandos involucrados en la corrupción de las aduanas marítimas y, en lugar de llevarlos ante la justicia, se consideró la opción de simplemente «dispersar» a los implicados a otras zonas.
El costo de denunciar a la mafia oficial
El contralmirante Guerrero Alcántar fue ejecutado en Manzanillo meses después de este encuentro, lo que apunta a que su reporte interno pudo haber sido su sentencia de muerte. La red de huachicol fiscal que denunció no solo comprometía la seguridad nacional, sino que generaba ganancias millonarias para grupos criminales en colusión con funcionarios que hoy, tras la revelación del audio, quedan bajo la sospecha de haber silenciado al mensajero para proteger el negocio.
El audio expone que el mando naval detalló con nombres y apellidos el funcionamiento de las aduanas marítimas bajo control militar, una estructura que, según las pruebas presentadas por el hoy fallecido, estaba podrida desde sus cimientos. La pregunta que queda en el aire es: ¿quién filtró la denuncia de Guerrero a sus verdugos?
Fuente: Aristegui Noticias / Grabaciones en la Secretaría de Marina | © Redacción NoticiasPV


