La matriz tecnológica lanzó una emisión de deuda por 20 mil millones de dólares para expandir sus centros de datos y duplicar su potencia de procesamiento en tiempo récord.
En un movimiento financiero que busca garantizar su dominio generacional, Alphabet, la empresa matriz de Google, ejecutó una emisión de deuda masiva que incluye un bono con vencimiento a 100 años. El objetivo principal de esta operación de 20,000 millones de dólares es costear la mayor expansión de infraestructura física en su historia, enfocada en chips de última generación y centros de datos capaces de soportar la creciente demanda de inteligencia artificial (IA).
Esta maniobra representa un hito para el sector tecnológico, ya que la compañía planea duplicar la capacidad de sus servicios de nube y de su plataforma Gemini cada seis meses. Para finales de 2026, la inversión en infraestructura de IA de la firma alcanzaría los 185,000 millones de dólares, el doble de lo destinado el año anterior, estableciendo una brecha competitiva difícil de alcanzar para sus rivales.
Estrategia de liquidez y confianza de mercado
A pesar de poseer una sólida reserva de efectivo de 120,000 millones de dólares, Alphabet prefirió acudir a los mercados internacionales de deuda en dólares, libras y francos suizos. Esta decisión permite a la empresa proteger su flujo de caja inmediato mientras asegura tasas de interés fijas frente a los gigantescos desembolsos que requiere la infraestructura digital del siglo XXI.
El mercado ha respondido con un entusiasmo inusual, tratando la deuda de Google como un activo de bajo riesgo similar a los bonos gubernamentales. Fondos de pensiones y aseguradoras han inyectado capital atraídos por la visión a largo plazo de la compañía, permitiendo que el tramo a un siglo recibiera órdenes de compra muy por encima de lo esperado.
Los riesgos de una carrera frenética
No obstante, el agresivo ritmo de construcción no está exento de críticas. Mientras gigantes como Amazon, Microsoft y Meta siguen la misma tendencia de endeudamiento masivo para centros de datos, algunos analistas financieros advierten sobre la posibilidad de una burbuja tecnológica. El riesgo radica en comprometer recursos financieros a tan largo plazo en una industria donde la innovación suele volver obsoletos los equipos y la infraestructura en apenas unos años.
Fuente: CNBC, Forbes, Agencias Internacionales | © Redacción NoticiasPV