El edil Diego Rivera habría pactado la entrega de 40 millones de pesos anuales al CJNG; utilizaba el nombre del líder criminal para aterrorizar a empresarios y comerciantes.
La investigación federal contra Diego Rivera Navarro, alcalde de Tequila, ha destapado el nivel de cinismo con el que operaba la administración municipal. Según denuncias presentadas ante la fiscalía y reveladas por el diario Reforma, el edil no solo colaboraba con el crimen organizado, sino que se jactaba de ser un subordinado directo de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, a quien se refería abiertamente como “el patrón”.
Un regidor del propio Ayuntamiento de Tequila presentó una denuncia formal el pasado 3 de octubre, señalando que Rivera pactó con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) la entrega de 40 millones de pesos anuales provenientes del erario y de actividades ilícitas. A cambio, el grupo criminal le permitía utilizar la estructura municipal —incluyendo las direcciones de Seguridad Pública, Catastro y Obras Públicas— para ejecutar extorsiones, «levantones» y cobro de piso.
Amenazas con sello del cártel
Testimonios de víctimas, integrados en el expediente desde agosto de 2025, relatan cómo el alcalde utilizaba el nombre del líder del CJNG para doblegar cualquier resistencia. Un comerciante local denunció que Rivera lo amenazó de muerte tras negarse a pagar una cuota, advirtiéndole que contaba con todo el respaldo de la organización criminal. «Si no me cree, vea el concierto que le hice al patrón ‘El Mencho'», habría dicho el edil, en alusión a un polémico evento donde se proyectaron imágenes del capo.
La red de corrupción, que operaba bajo el mando de Rivera y sus funcionarios hoy detenidos (Juan Manuel Pérez, Juan Gabriel Toribio e Isaac Carbajal), es señalada también por el presunto secuestro de un empresario tequilero y el asesinato de comerciantes que se negaron a pagar las «cuotas» impuestas por el ayuntamiento.
El evento que lo delató
Aunque en mayo de 2025 Rivera Navarro negó cualquier vínculo criminal tras la presentación de Los Alegres del Barranco en un evento público de Tequila, las autoridades federales ya le seguían el rastro. Aquella proyección de imágenes de «El Mencho» no fue un error logístico, sino una confirmación de la lealtad que el alcalde profesaba al líder del CJNG. Hoy, tras la Operación Enjambre, el «subordinado del patrón» enfrenta la justicia federal desde el penal del Altiplano por el desvío de recursos públicos y delincuencia organizada.
Fuente: Reforma / Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana | © Redacción NoticiasPV


