Bajo una tensa calma y custodiados por fuerzas federales, habitantes y clérigos de la Diócesis de Apatzingán recorrieron las calles del municipio para exigir el fin de la violencia tras el abatimiento del líder criminal.
En un acto de resistencia civil y espiritual, los habitantes de Aguililla, Michoacán, rompieron el silencio que impera en la Tierra Caliente para marchar por la paz. La movilización, realizada este viernes en el marco del 60 aniversario del Colegio Diocesano, cobró un simbolismo histórico al ocurrir apenas cinco días después del abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, fundador del CJNG, en el municipio que lo vio nacer.
Una procesión bajo vigilancia federal
La caminata fue encabezada por el obispo de la Diócesis de Apatzingán, Cristóbal Ascencio García, y recorrió las principales calles de la cabecera municipal. A diferencia de otras celebraciones religiosas, esta procesión estuvo marcada por un despliegue masivo de seguridad integrado por elementos del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional, quienes flanquearon a los aproximadamente 200 asistentes para evitar posibles represalias de grupos delictivos.
Cicatrices de guerra en el camino
El acceso a Aguililla sigue mostrando la crudeza del conflicto desatado tras el operativo del pasado 22 de febrero. La carretera Apatzingán-Aguililla aún presenta restos de vehículos calcinados y asfalto dañado por los bloqueos que las células del cártel utilizaron para intentar frenar el avance de las autoridades federales el fin de semana pasado.
El clamor de un pueblo atrapado
«Mucha gente que no la debe, está pagando», fue el sentimiento generalizado entre los fieles que, entre rezos y cantos, expresaron su temor a una guerra de sucesión por el control territorial tras la caída de «El Mencho». Para los habitantes, la desaparición del capo no ha traído alivio, sino una incertidumbre profunda sobre el futuro inmediato de la región.
Por su parte, el obispo Ascencio García mantuvo un mensaje de reconciliación, pidiendo que «el corazón de quienes hacen daño se transforme». La Iglesia hizo un llamado urgente a recuperar la tranquilidad de las familias que han vivido bajo el fuego cruzado y el asedio criminal durante décadas, subrayando que la prioridad debe ser la justicia social por encima de las victorias militares.
Fuente: Diócesis de Apatzingán / Reportes de seguridad estatal | © Redacción NoticiasPV


