Reporteros Sin Fronteras documentó agresiones, robos y retenciones contra comunicadores en Jalisco, Sinaloa y Tamaulipas; exigen a Claudia Sheinbaum medidas urgentes.
La cobertura informativa del operativo que terminó con la vida de Nemesio Oseguera Cervantes se convirtió en una trampa mortal para la prensa. Reporteros Sin Fronteras (RSF) denunció que al menos ocho periodistas fueron blanco de ataques directos por parte de células delictivas, quienes utilizaron armas de fuego, golpizas y amenazas para silenciar los reportes sobre los narcobloqueos y enfrentamientos.
Jalisco: En la línea de fuego
En el epicentro del conflicto, el reportero Otoniel Martínez (Azteca Noticias) reportó que su vehículo fue alcanzado por disparos. En un hecho similar, la periodista Lupita Martínez, del medio digital Vallarta Al Momento, fue interceptada por sujetos armados que la obligaron a descender de su unidad a punta de pistola, evidenciando que el control criminal no distinguió entre autoridades y civiles.
Violencia sistemática en el país
El informe de RSF, que coincide con los datos de Artículo 19, detalla agresiones en otros estados:
Sinaloa: Belizario Reyes y Juvencio Villanueva (Noroeste) fueron golpeados y despojados de sus cámaras.
Tamaulipas: Guadalupe Castorena (El Mañana) sufrió el robo de su vehículo de trabajo.
Guanajuato y Michoacán: Se reportaron retenciones ilegales e intimidaciones contra reporteros y sus familias.
Un México sin garantías para informar
Arturo Romeu, director de RSF para América Latina, advirtió sobre la «alarmante normalización de la violencia contra la prensa». La organización lamentó que, a pesar de los compromisos firmados, la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum no ha emitido una declaración formal ante esta ola de ataques. Con nueve periodistas asesinados en 2025 y agresiones que ocurren cada 14 horas, México se consolida como el país más peligroso para informar, solo por detrás de la zona de guerra en Gaza.
Fuente: Reporteros Sin Fronteras / Artículo 19 | © Redacción NoticiasPV