Familias desechan sillones, colchones y otros muebles en calles y espacios públicos, provocando contaminación visual y riesgos para la salud.
La presencia de sillones, muebles viejos y otros objetos voluminosos abandonados en calles, lotes baldíos y esquinas de diversas colonias de Puerto Vallarta ha generado preocupación entre vecinos.
Residentes señalan que algunas familias optan por deshacerse de estos artículos dejándolos en la vía pública en lugar de utilizar los mecanismos adecuados para su disposición.
De acuerdo con habitantes de distintos sectores, esta práctica contribuye al deterioro de la imagen urbana y favorece la acumulación de basura.
Además, los muebles abandonados pueden convertirse en refugio para insectos, roedores y otros animales que representan un riesgo para la salud de la población.
Ante esta situación, ciudadanos han hecho un llamado a la conciencia y responsabilidad de los habitantes para evitar el abandono de objetos de gran tamaño en espacios públicos.
Asimismo, solicitan a las autoridades reforzar las campañas informativas y las acciones de vigilancia para mantener limpias las colonias y prevenir la formación de tiraderos clandestinos.