Mientras Katerina Barajas fue vinculada formalmente a proceso por un desfalco superior a los 38 millones de pesos, el legislador local utiliza su curul como escudo protector ante la justicia.
}La cloaca de la impunidad política y el tráfico de influencias quedó al descubierto en Nuevo León, luego de que un juez de control dictara vinculación a proceso en contra de Katerina Barajas, cómplice y cónyuge del diputado local Francisco del Bosque Ramos, acusados de articular un fraude sistemático por más de 38.7 millones de pesos mediante la creación de empresas fantasma y contratos ficticios en el extranjero.
Mientras la justicia comienza a cercar a la red de corrupción operada desde el ámbito privado y político, el legislador —quien chapulineó de bancadas hasta recalar en Movimiento Ciudadano— se ha escudado cobardemente en el fuero constitucional que otorga el cargo público para eludir temporalmente la acción penal, evidenciando la cínica protección que ofrecen las curules a presuntos delincuentes de cuello blanco.
De acuerdo con las indagatorias ministeriales integradas por la fiscalía estatal, el matrimonio defraudó sistemáticamente a un socio comercial entre 2018 y 2025 mediante la simulación de contratos internacionales con corporaciones inexistentes en Francia, Estados Unidos y Medio Oriente, desviando los millonarios recursos hacia cuentas personales y transacciones en paraísos financieros en el extranjero.
Este caso desnuda la catadura moral de actores políticos que trepan al poder legislativo exclusivamente para garantizar inmunidad y evadir responsabilidades frente a graves desfalcos patrimoniales, dejando en entredicho la ética institucional y exigiendo una pronta revisión constitucional para retirar privilegios que solo sirven como salvoconducto de la corrupción.
Fuente: Fiscalía General de Justicia de Nuevo León / FGJNL | © Redacción NoticiasPV









