El acumulamiento de desecho alcohólico en zonas turísticas impacta la percepción visual de visitantes y residentes.
Las principales vialidades del centro histórico de Puerto Vallarta han presentado en los últimos días una notable acumulación de botes, latas y botellas de cerveza abandonados en la vía pública.
Tanto en banquetas como en jardineras y esquinas emblemáticas del primer cuadro de la ciudad, los residuos dejados tras las jornadas nocturnas se han convertido en un elemento constante que altera el paisaje urbano. Vecinos y comerciantes de la zona señalan que el volumen de desechos aumenta considerablemente durante los fines de semana, generando molestia entre quienes transitan desde temprano por el área.
Esta situación genera una afectación directa a la imagen turística del destino, uno de los principales atractivos y motores económicos del municipio.
Visitantes nacionales e internacionales que recorren las calles céntricas hacia el malecón se topan con cúmulos de basura que deslucen la arquitectura tradicional y la limpieza del entorno marítimo.
Diversos prestadores de servicios turísticos expresan su preocupación por la impresión negativa que se llevan los turistas, argumentando que la suciedad opaca los esfuerzos de promoción y el atractivo cultural de la localidad.
Ante el problema, sectores locales hacen un llamado a reforzar tanto la conciencia ciudadana como las labores de recolección de basura por parte de las autoridades municipales.
Se enfatiza la necesidad de sancionar a quienes consuman y tiren envases en la vía pública, así como de incrementar el número de depósitos de residuos y ajustar los horarios de limpieza matutina.
Con estas medidas, la comunidad busca recuperar el aspecto cuidado de las calles del centro y mantener el prestigio de Puerto Vallarta como un destino limpio y hospitalario.









