Nacieron en Puerto Vallarta y cayeron en Oaxaca: El fin de la célula que saqueaba cajeros automáticos

1 noviembre, 2026

Cuatro de los siete detenidos son originarios de Puerto Vallarta, mientras que los tres restantes provienen de otros puntos del estado de Jalisco. Esta célula criminal independiente consolidó su infraestructura delictiva operando y saqueando cajeros automáticos en Puerto Vallarta, expandiendo posteriormente su red hacia el municipio de Bahía de Banderas y las costas de Oaxaca, territorio donde finalmente fueron ubicados y capturados por las autoridades de la Fiscalía.

El reciente golpe asestado por las autoridades ministeriales en el sur del país dejó al descubierto una modalidad delictiva que desafía el mapa tradicional del crimen organizado en México. De acuerdo con las investigaciones de inteligencia de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO), una célula criminal compuesta por siete hombres —de los cuales cuatro son originarios de Puerto Vallarta, Jalisco— se consolidó como un grupo altamente especializado en el robo a cajeros automáticos, operando con éxito en los estados de Jalisco, Nayarit y Oaxaca.

A diferencia de la estructura de las grandes organizaciones transnacionales, el reporte oficial enfatiza un hallazgo clave: este grupo delictivo operaba de manera totalmente independiente y no formaba parte de ningún cártel del narcotráfico, según lo dicho por el Fiscal de Oaxaca, Bernardo Rodríguez Alamilla, y quien reveló que la captura se registró el pasado 21 de octubre 2026. Se trataba de una célula autónoma que, por iniciativa propia, desarrolló un riguroso nivel de tecnificación. Sus integrantes se capacitaron de forma aislada en el manejo de herramientas industriales, sopletes y la manipulación de tanques de gas para provocar explosiones exactas en las zonas de blindaje de los dispositivos bancarios, permitiéndoles acceder al dinero en efectivo en cuestión de minutos.

Aunque la Fiscalía de Oaxaca mantuvo bajo reserva las edades exactas y los años de nacimiento de los siete implicados al momento de difundir sus identidades mediante iniciales (B. A. M. G., D. A. M. G., H. S. B., R. R. P., L. E. C. H., M. I. H. M. y J. M. A. M.), el perfil criminalístico delinea a un grupo de jóvenes adultos con un liderazgo maduro, cuyo principal estratega registraba antecedentes en este nicho delictivo en Nayarit desde el año 2013. Esta experiencia previa les permitió trazar una ruta de movilidad en el corredor Bahía de Banderas-Puerto Vallarta, antes de expandir su terreno hacia el pacífico oaxaqueño.

El historial de impunidad de esta banda independiente llegó a su fin en la Costa de Oaxaca, reafirmó en rueda de prensa el Fiscal de Oaxaca, el pasado 29 de octubre. Tras consumar un violento atraco en un hotel de Brisas de Zicatela y dejar cuantiosos daños materiales en otro complejo de Mazunte, la Agencia Estatal de Investigaciones desplegó un operativo basado en el rastreo de vehículos rentados, análisis de cámaras de seguridad y geolocalización telefónica. La célula criminal fue finalmente capturada en territorio oaxaqueño, desarticulando un modelo operativo que demuestra cómo la delincuencia especializada puede organizarse y operar eficazmente al margen de las grandes siglas del narcotráfico.

Siete personas originarias de Jalisco, incluyendo Puerto Vallarta, fueron detenidas en Oaxaca tras ser vinculadas a una célula delictiva dedicada a hacer estallar y robar cajeros automáticos en la zona turística de la costa oaxaqueña. La captura se logró mediante un operativo de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca utilizando cámaras de seguridad, el rastreo de un vehículo rentado y datos de geolocalización.

Lo anterior se desprende:
En la conferencia de prensa, el fiscal Bernardo Rodríguez Alamilla precisó formalmente que los siete imputados son originarios del estado de Jalisco, detallando colectivamente que sus lugares de procedencia son Guadalajara y Puerto Vallarta. Las investigaciones de inteligencia criminal detectaron que la célula delictiva coordinaba sus desplazamientos y logística operando principalmente en el corredor entre Puerto Vallarta (Jalisco), Bahía de Banderas (Nayarit) y la Costa oaxaqueña.

De los siete detenidos que aparecen en la ficha oficial, cuatro de ellos son explícitamente identificados como originarios de Puerto Vallarta, Jalisco.
Revisando el desglose exacto de la imagen de la Fiscalía de Oaxaca:
– B. A. M. G. – Puerto Vallarta, Jal.
– D. A. M. G. – Puerto Vallarta, Jal.
– H. S. B. – Puerto Vallarta, Jal.
– R. R. P. (alias «Iván») – Puerto Vallarta, Jal.
– Los otros tres integrantes provienen de Guadalajara, Encarnación de Díaz o no detallan municipio (alias «Cejas»), aunque todos son de Jalisco.

Durante la presentación del caso, el fiscal general de Oaxaca, Bernardo Rodríguez Alamilla, fue cuestionado de manera directa sobre si este grupo criminal guardaba relación con células delictivas que reclutan de forma forzada a personas reportadas como desaparecidas en otros estados (como el caso de jóvenes en Tlaxcala). El fiscal descartó formalmente cualquier vínculo de este tipo, aclarando que los detenidos operaban por cuenta propia como una célula delictiva especializada e independiente en el robo a cajeros utilizando herramientas de soplete y tanques de gas.

Los detenidos en Oaxaca: Se trata de una célula delictiva atrapada en la Costa de Oaxaca especializada de origen en el robo a cajeros utilizando explosivos y sopletes. Aunque cuatro de los capturados declararon tener su origen o residencia en Puerto Vallarta (B. A. M. G., D. A. M. G., H. S. B. y R. R. P.), la Fiscalía General del Estado de Oaxaca aclaró oficialmente que operaban de manera libre por iniciativa delictiva propia y descartó que se tratara de personas desaparecidas o víctimas de reclutamiento forzado por parte del crimen organizado.

Respecto a los cuatro detenidos identificados oficialmente por la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) como originarios de Puerto Vallarta, Jalisco, los reportes de investigación aportan los siguientes datos sobre su rol y hallazgos tras la captura:

– B. A. M. G.: Fue señalado formalmente por las autoridades como un elemento clave en la logística, debido a que portaba el teléfono celular con la línea principal utilizada por la organización criminal para coordinar las operaciones de la banda.
– R. R. P. (alias «Iván»): Es plenamente identificado en la ficha criminal bajo dicho pseudónimo. El análisis forense de los teléfonos inteligentes asegurados a él y a los otros implicados arrojó registros de videovigilancia a cajeros automáticos y fotografías explícitas de una caja fuerte dañada tras los siniestros.
– D. A. M. G. y H. S. B.: Junto con los anteriores, formaban parte del brazo operativo que viajó desde Jalisco. El rastreo de la Fiscalía determinó que su modus operandi consistía en trasladarse por el corredor turístico costero entre Puerto Escondido y Mazunte utilizando vehículos rentados y una motocicleta para cometer los robos durante la madrugada.

Actualmente, la Fiscalía de Oaxaca mantiene un canal de comunicación abierto con la Fiscalía de Jalisco y otras entidades del país para cruzar estas iniciales y rasgos delictivos, buscando verificar si cuentan con mandamientos judiciales pendientes o historial por robos similares en la región occidente.

Los dos robos específicos en hoteles de la Costa oaxaqueña que la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) les imputa formalmente a los detenidos son los siguientes:

– Robo en Brisas de Zicatela (1 de octubre): Ocurrió durante la madrugada en las instalaciones del Hotel Santa Cruz, ubicado en la zona de Brisas de Zicatela, perteneciente al municipio de Santa María Colotepec. En este ataque, el grupo delictivo ingresó forzando los accesos y provocó una explosión con equipo industrial y tanques de gas para reventar un cajero de la banca Scotiabank, logrando abrir la caja fuerte y sustraer el dinero en efectivo antes de darse a la fuga.
– Robo en Mazunte (10 de octubre): Se perpetró diez días después en el Hotel Cabañas Sicarú, situado en el Pueblo Mágico de Mazunte, dentro del municipio de Santa María Tonameca. En este segundo evento repitieron exactamente el mismo patrón delictivo en la madrugada, utilizando sopletes y tanques para atentar contra dos cajeros automáticos de la empresa privada DC ATM. Aunque provocaron severas afectaciones y destrozos materiales en las estructuras de los dispositivos, en esta ocasión no lograron abrir las cajas fuertes ni extraer el dinero.

El rastreo minucioso por medio de cámaras de seguridad de los hoteles afectados, el seguimiento de la ruta de una motocicleta y un auto rentado en el que se movilizaban, además de la geolocalización de sus propios teléfonos celulares, fueron las evidencias clave que permitieron a la Agencia Estatal de Investigaciones capturarlos el 21 de octubre, frustrando un tercer robo que ya planeaban ejecutar.

Las carpetas de investigación y registros oficiales respecto a los antecedentes penales de esta célula delictiva revelan lo siguiente:

– Sin antecedentes detallados individualmente: Al momento de la presentación oficial del caso, la Fiscalía de Oaxaca no hizo públicos los expedientes específicos, delitos previos o historiales particulares en Jalisco o Nayarit para B. A. M. G., D. A. M. G., H. S. B. ni R. R. P. (alias «Iván»).
– Historial de la banda en Nayarit: El informe de inteligencia criminal sí destacó un antecedente crucial de la banda: uno de los coordinadores clave apodado alias «El Che» (J. H. G. C.) cuenta con registros delictivos explícitos por el robo a cajeros automáticos en el estado de Nayarit que datan desde el año 2013. Debido a esta experiencia previa, la banda ya operaba bajo el mismo modus operandi en el corredor que conecta a Puerto Vallarta (Jalisco) con Bahía de Banderas (Nayarit) antes de trasladarse a la Costa de Oaxaca.
– Colaboración interestatal activa: El fiscal de Oaxaca, Bernardo Rodríguez Alamilla, confirmó que se mantiene un puente de comunicación directo con las Fiscalías de Jalisco y Nayarit. El objetivo es compartir las huellas dactilares, iniciales y registros telefónicos de los cuatro vallartenses para rastrear si cuentan con mandamientos judiciales vigentes u órdenes de aprehensión activas por robos bancarios similares en sus estados de origen.

La desarticulación de esta banda criminal en Oaxaca deja en evidencia el nivel de organización autónoma que lograron alcanzar estos delincuentes, donde el peso operativo y de liderazgo recae directamente en Puerto Vallarta. De los siete detenidos, la ficha oficial de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca identifica plenamente a cuatro de ellos con este municipio costero jalisciense; entre ellos destaca de manera particular el imputado bajo las iniciales B. A. M. G., quien de acuerdo con los reportes de inteligencia criminal portaba el teléfono celular con la línea principal, un elemento clave que lo posiciona como el presunto estratega o líder encargado de coordinar la logística y los movimientos de la célula.

Este desglose institucional confirma que, lejos de ser un grupo improvisado, los vallartenses conformaron el núcleo de una red delictiva independiente y altamente tecnificada que extendió su huella desde el occidente hasta el pacífico sur del país.

Fuente: Fiscalía General de Oaxaca | © Con información de Lorena Moguel – Redacción NoticiasPV

Lorena Moguel

Reportera.

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