La proliferación de pintas vandálicas en fachadas, mobiliario público y negocios empaña la imagen urbana del destino y genera malestar entre comerciantes, residentes y visitantes.
La franja turística y hotelera de Puerto Vallarta enfrenta una creciente ola de vandalismo que afecta notablemente su presentación visual.
En los últimos meses, muros, bardas de establecimientos, señalizaciones viales e incluso infraestructura cercana al corredor costero han amanecido cubiertos de grafiti clandestino, dejando una clara huella de deterioro urbano en una de las zonas de mayor afluencia económica y turística del municipio.
La constante presencia de trazos e inscripciones no autorizadas genera preocupación e indignación en el sector hotelero y empresarial.
Propietarios y comerciantes señalan que el esfuerzo constante por mantener fachadas limpias e impecables resulta insuficiente frente a la impunidad con la que operan los infractores durante las madrugadas, situación que empaña la experiencia de los miles de turistas nacionales e internacionales que recorren diariamente el destino.
Ante este panorama, diversos sectores locales hacen un llamado urgente a las autoridades para reforzar el patrullaje en el primer cuadro de la ciudad y el corredor hotelero.
Asimismo, solicitan sanciones más severas para quienes dañen la propiedad pública y privada, combinadas con estrategias integrales de arte urbano regulado que permitan encauzar la expresión artística sin comprometer la imagen ni el patrimonio arquitectónico de la región.









