El embajador de Estados Unidos en México informó sobre el arresto de 13 personas vinculadas con el traslado de vehículos robados hacia organizaciones criminales.
El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, informó sobre la desarticulación de una red internacional de tráfico de vehículos dentro de los operativos de la denominada Operación «Southbound Takedown», la cual dejó un saldo de 13 personas detenidas y 29 unidades recuperadas con un valor superior al millón de dólares. Las indagatorias coordinadas por el Departamento de Justicia y agencias de Seguridad Nacional revelaron que los automóviles, robados tanto a propietarios particulares como a agencias de alquiler en territorio estadounidense, eran conducidos hasta la zona fronteriza de El Paso, Texas, para ser cruzados ilegalmente hacia México y entregados a operadores de cárteles del narcotráfico.
De acuerdo con las fiscalías federales, los imputados —integrados por 11 ciudadanos estadounidenses y dos mexicanos— enfrentan cargos formales por el transporte interestatal de bienes robados, delito que conlleva penas de hasta diez años de prisión federal. Las autoridades norteamericanas enfatizaron que esta red no constituía un simple hurto patrimonial, sino un eslabón logístico fundamental para dotar de vehículos de apoyo a organizaciones criminales que emplean las unidades en actividades ilícitas transfronterizas, tales como el trasiego de drogas, extorsión y tráfico de personas.
El despliegue operativo, iniciado formalmente en la primavera de 2026, permitió interceptar los cruces vehiculares en puertos internacionales de entrada, evidenciando cómo las estructuras delictivas se aprovechan de personas dispuestas a participar en esquemas de dinero fácil. Vance Belew, subagente especial a cargo de Investigaciones de Seguridad Nacional en El Paso, advirtió que la cooperación binacional continuará enfocándose en cortar los recursos materiales de las corporaciones criminales, las cuales ya se encuentran formalmente catalogadas bajo esquemas de seguridad de alto impacto por las autoridades de Estados Unidos.
En el plano diplomático y de cooperación bilateral, el embajador Ronald Johnson vinculó estos aseguramientos terrestres con los recientes éxitos en operativos marítimos, destacando el decomiso histórico de más de una tonelada de presunta cocaína frente a las costas de Oaxaca mediante una acción conjunta entre la Secretaría de Marina (Semar) y la Guardia Costera estadounidense. El diplomático subrayó que estas acciones responden a los lineamientos prioritarios de presión contra las redes delictivas transnacionales, reiterando que la coordinación permanente entre ambas naciones debilita la capacidad operativa y financiera de los cárteles.
Las autoridades judiciales de la región occidental de Texas reiteraron sus advertencias a cualquier ciudadano que considere involucrarse en el traslado transfronterizo de vehículos ilícitos, señalando que el peso de la ley se aplicará sin excepciones. Con el avance de los procesos judiciales contra los detenidos y el reforzamiento de la vigilancia aduanera, Washington y México buscan cerrar las rutas de suministro logístico que permiten al crimen organizado operar con impunidad a ambos lados de la línea fronteriza.
Fuente: Embajada de Estados Unidos en México / Departamento de Justicia / Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) | © Redacción NoticiasPV









