Durante un acto rumbo a las elecciones intermedias, el funcionario estadounidense desvió los reclamos sobre el caso Epstein atacando al asistente con tintes discriminatorios.
La gira de campaña del vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, volvió a verse marcada por la confrontación y la retórica antimigrante, luego de que un manifestante irrumpiera a gritos en un mitin celebrado en Carolina del Norte para exigir la publicación íntegra de los archivos vinculados al caso de pederastia de Jeffrey Epstein.
Mientras el personal de seguridad desalojaba rápidamente al ciudadano de las gradas, Vance interrumpió su discurso y lanzó una burla xenófoba al insinuar ante los asistentes que el inconforme se encontraba en situación migratoria irregular en el país.
Protestas electorales, retórica hostil y crispación política:
– Reclamo silenciado: La manifestación exigía transparencia gubernamental sobre expedientes protegidos, siendo acallada de inmediato por la seguridad y los simpatizantes republicanos.
– Ataque discriminatorio: Lejos de atender el cuestionamiento público, el vicepresidente recurrió al estigma migratorio para descalificar al único asistente no blanco visible en ese sector.
– Gira accidentada: Los eventos proselitistas de la fórmula presidencial enfrentan constantes interrupciones ciudadanas ante el descontento social por la inflación y la política migratoria.
– Antecedentes de intolerancia: El incidente se suma a los desplantes previos de Vance, quien en eventos pasados ha lanzado consignas agresivas contra manifestantes que portan símbolos extranjeros.
La postura del funcionario refleja el endurecimiento de un discurso político que prioriza el ataque personal y la discriminación por encima de la rendición de cuentas frente a su electorado.
Fuente: Agencias Internacionales | © Redacción NoticiasPV









