Pese al flujo constante de viajeros e itinerantes locales, las zonas designadas para el ascenso y descenso del transporte público frente a la terminal aérea carecen de infraestructura básica y ordenamiento adecuado.
Pasajeros locales y turistas que arriban diariamente al Aeropuerto Internacional Gustavo Díaz Ordaz continúan enfrentando serias deficiencias al intentar abordar el transporte público terrestre.
Las inmediaciones de la terminal aérea carecen de una parada debidamente acondicionada, lo que obliga a los usuarios a esperar los camiones bajo inclemencias del tiempo como el sol intenso o la lluvia, sin contar con bancas, techados ni señalética clara que garantice un abordaje seguro.
Esta problemática afecta no solo la experiencia inicial de los visitantes que llegan al destino turístico, sino también la rutina de cientos de trabajadores que transitan por la zona a diario.
La falta de un espacio digno y funcional genera aglomeraciones sobre las vialidades principales, incrementando el riesgo de accidentes viales y provocando un tráfico considerable en los carriles adyacentes a la carretera de ingreso.
Hasta el momento, las autoridades competentes y las concesionarias de transporte no han implementado una solución integral que atienda este rezago en la infraestructura urbana.
Usuarios e integrantes del sector turístico coinciden en la urgencia de habilitar un refugio y punto de parada formal que cumpla con los estándares mínimos de accesibilidad, comodidad y seguridad para todos.









