Especies de llamativos tonos verdes y anaranjados habitan en copas de árboles y zonas rocosas, consolidándose como un atractivo distintivo de la fauna local.
En diversos puntos de Puerto Vallarta, el avistamiento de deslumbrantes garrobos e iguanas se ha convertido en un espectáculo cotidiano que cautiva a residentes y visitantes por igual.
Estos reptiles, reconocidos por su imponente tamaño y la intensidad de sus colores —que van desde tonalidades esmeralda y turquesa hasta vivos matices anaranjados y cobrizos—, encuentran en la abundante vegetación tropical y en la calidez del clima local un hábitat idóneo para desarrollarse en plena libertad.
Lugares emblemáticos como la Isla del Río Cuale, parques urbanos y las inmediaciones de los ríos locales albergan numerosas colonias donde estos ejemplares se asolean tranquilamente sobre las ramas de los árboles o entre las rocas.
La presencia de iguanas verdes (Iguana iguana) y garrobos o iguanas de cola espinosa (Ctenosaura pectinata) no solo enriquece la biodiversidad de la región, sino que también representa un sello representativo de la identidad natural del destino turístico.
Especialistas y defensores de la vida silvestre reiteran constantemente la importancia de proteger a estas especies para asegurar su conservación en el entorno urbano. Por ello, hacen un llamado a la ciudadanía y al turismo para admirarlas a una distancia segura, evitar alimentarlas con comida procesada y respetar su entorno natural, garantizando que estos coloridos reptiles sigan formando parte del paisaje vallartense.









