Ese resultado fue dado a conocer luego de que concluyó la evaluación preliminar de daños * Autoridades reportan viviendas afectadas, muros dañados y familias que tuvieron que abandonar
temporalmente sus hogares.
La emergencia provocada por las inundaciones en distintas zonas de Zapotlanejo entró a una nueva etapa. Luego de horas de atención y recorridos por los sectores afectados, las autoridades concluyeron la evaluación preliminar de daños, dejando al descubierto la huella que dejó el agua a su paso.
El balance inicial da cuenta de 147 inmuebles afectados, entre viviendas y otras construcciones. De este total, 68 casas habitación registraron daños en su menaje, mientras que en otros 17 inmuebles se reportaron afectaciones en muros perimetrales.
La emergencia también obligó a movilizar un importante dispositivo de atención. Cerca de 100 personas fueron evacuadas de las zonas consideradas de riesgo y se habilitaron dos refugios temporales para brindarles un lugar seguro mientras las condiciones permitían avanzar en las labores de recuperación.
En el despliegue participaron alrededor de 350 personas y 69 vehículos, utilizados para atender la contingencia, supervisar las zonas afectadas y realizar labores de saneamiento.
Una de las prioridades durante la emergencia fue verificar las condiciones de presas y bordos, debido a la presencia de agua y al riesgo que representan estos puntos durante una contingencia de este tipo. Los recorridos se realizaron con la participación de autoridades municipales y personal de la Comisión Estatal del Agua (CEA) y de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA).
Mientras las familias comenzaban a enfrentar las consecuencias en sus hogares, cuadrillas de trabajo se concentraron en retirar residuos, limpiar viviendas y realizar labores de saneamiento tanto en domicilios como en la vía pública.
La atención también requirió reuniones entre distintas dependencias para coordinar las acciones y establecer las prioridades en las zonas con mayores afectaciones. En total se llevaron a cabo dos reuniones de coordinación interinstitucional, además de los recorridos y trabajos de evaluación.
Aunque la etapa de evaluación de daños ya concluyó, la emergencia todavía no puede darse por completamente superada. Los trabajos continúan con el saneamiento y recuperación de las viviendas y calles afectadas, en un proceso que busca devolver poco a poco la normalidad a las familias que resultaron damnificadas.
El operativo se mantiene mediante la coordinación de autoridades federales, estatales y municipales, que continúan trabajando en las zonas donde el agua dejó daños materiales y complicaciones para los habitantes.
Por ahora, el número que resume la magnitud de la afectación es claro: 147 inmuebles golpeados por la inundación y decenas de familias obligadas a comenzar de nuevo la limpieza y recuperación de sus hogares.









