Estaba reportado como desaparecido desde el 14 de Julio. Su camioneta fue hallada el 24 de Julio en Lomas del Coapinole. Finalmente las pruebas de ADN confirmaron su identidad
La búsqueda de César Ríos, empresario del ramo inmobiliario de 40 años que desapareció en Puerto Vallarta a mediados de julio, llegó a un desenlace fatal luego de que estudios forenses y pruebas de ADN permitieran confirmar oficialmente que se trata del hombre cuyo cuerpo fue localizado días después a un costado de una vía cercana al penal de Ixtapa.
La identificación fue confirmada por la Fiscalía Regional del Estado de Jalisco, luego de que los restos permanecieran bajo análisis desde el día del hallazgo, debido a que inicialmente la víctima se encontraba en calidad de desconocida.
César Ríos había sido reportado como desaparecido desde el 14 de julio, después de ser visto por última vez en las inmediaciones del fraccionamiento Delfines, en Puerto Vallarta.

A partir de ese momento comenzó una intensa búsqueda por parte de familiares y autoridades, mientras en redes sociales se difundía su ficha con la esperanza de obtener información que permitiera conocer su paradero.
Sin embargo, al día siguiente ocurrió un hallazgo que posteriormente cobraría especial relevancia dentro de la investigación, sin embargo, por las condiciones como fue encontrado, era difícil poder identificarlo a simple vista.
Fue la tarde del 15 de julio, cuando autoridades fueron alertadas sobre la presencia de un hombre aparentemente sin vida a un costado del antiguo camino hacia El Cantón, en las inmediaciones de Ixtapa.
El cuerpo se encontraba aproximadamente a 100 metros de la carretera estatal 544 y del puente de la autopista, cerca de la gasolinera 2Box, en una brecha habilitada para el paso vehicular tras la demolición del puente de La Desembocada.
La presencia del cadáver provocó una intensa movilización de elementos de seguridad, entre ellos policías municipales, Policía Estatal y personal del Ejército Mexicano, quienes establecieron un perímetro de seguridad mientras se desarrollaban las primeras diligencias.
Por instrucciones del Ministerio Público, la escena fue preservada bajo los protocolos de cadena de custodia y posteriormente agentes de la Policía de Investigación y peritos del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses realizaron el procesamiento correspondiente.
El cuerpo fue trasladado al Servicio Médico Forense, donde comenzaron los estudios necesarios para establecer tanto la causa del fallecimiento como la identidad de la víctima.
Mientras los estudios forenses avanzaban, la investigación por la desaparición de César Ríos continuaba por separado.

El 24 de julio, la localización de una Jeep Patriot color plata, relacionada con el hombre desaparecido, provocó una nueva movilización de las autoridades.
La unidad fue encontrada abandonada sobre la calle 24 de Junio, entre China y Federación, en la zona de Lomas del Coapinole, dentro de la colonia Héroes de la Patria.
Una mujer que transitaba por el sitio reconoció la camioneta debido a que anteriormente había trabajado para César Ríos y, al conocer que existía una ficha de búsqueda por su desaparición, decidió alertar a sus familiares y posteriormente a las autoridades.
Policías municipales acudieron al sitio y confirmaron que las características del vehículo coincidían con las de la unidad relacionada con la búsqueda.
La zona fue asegurada y posteriormente intervinieron agentes de la Policía de Investigación y peritos del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses, quienes inspeccionaron la camioneta en busca de posibles indicios.
Después de los trabajos periciales, la Jeep Patriot fue asegurada y trasladada a un depósito, donde quedó bajo resguardo como parte de la carpeta de investigación.
Durante varias semanas, el cuerpo localizado cerca de Ixtapa permaneció sin identidad oficial.
Fue mediante los estudios forenses correspondientes, incluida una prueba de ADN, como finalmente se logró establecer la identidad de la víctima.
El resultado obtenido recientemente confirmó que los restos correspondían a César Ríos, poniendo fin a la incertidumbre sobre su paradero, aunque abriendo al mismo tiempo nuevas interrogantes para las autoridades encargadas del caso.
Ahora la Fiscalía continúa con las investigaciones para establecer con precisión qué ocurrió con el empresario desde el momento en que fue visto por última vez y bajo qué circunstancias terminó siendo localizado sin vida.









