Especialistas en geología aclararon que la recurrencia de movimientos telúricos en países de Latinoamérica se ajusta a las estadísticas anuales del Cinturón de Fuego del Pacífico.
La reciente cadena de eventos sísmicos registrados en diversos puntos de América Latina ha generado inquietud social sobre la posibilidad de una anomalía geológica. Sin embargo, especialistas e investigadores de organismos sismológicos precisaron que la ocurrencia de temblores en Venezuela, Colombia, Perú, México y Costa Rica responde al comportamiento habitual de las placas tectónicas que convergen en el continente.
De acuerdo con estimaciones geológicas globales, cada año se contabilizan en el planeta entre 18 y 20 terremotos de magnitud superior a 7 grados, lo que equivale a un promedio aproximado de dos eventos de alta intensidad por mes. Por ello, la concentración de movimientos en lapsos breves se encuentra dentro de los parámetros estadísticos proyectados para la corteza terrestre.
La causa principal de esta sismicidad radica en la ubicación geográfica de la región sobre el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico. En esta franja, bloques masivos como las placas de Nazca, Cocos y del Caribe subducen e interactúan bajo la placa Sudamericana y la continental, acumulan tensiones en las rocas y liberan energía de manera repentina.
Especialistas del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y del Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) enfatizaron que los sismos no se «contagian» ni desencadenan reacciones en cadena entre fallas distantes. Cada evento responde a fricciones locales o dinámicas de interfaz específicas, descartando que los temblores en el norte o centro del continente anticipen réplicas en latitudes del sur.
Finalmente, la comunidad científica reiteró que hasta la fecha no existe metodología o tecnología capaz de predecir el día, hora o magnitud de un sismo. Ante esto, los organismos internacionales insisten en que la única medida efectiva para mitigar riesgos es la aplicación de reglamentos de construcción sismorresistente y la constante capacitación ciudadana.
Fuente: Informes técnicos del SEGEMAR, CONICET e INPRES publicados por Infobae | © Redacción NoticiasPV









