La ofensiva federal iniciada en los límites con Jalisco activó la respuesta violenta de la facción «Los Guerreros» mediante el incendio de vehículos y el bloqueo de vialidades estratégicas.
Una intensa ofensiva desplegada por fuerzas federales en la franja limítrofe entre Michoacán y Jalisco derivó en jornadas de tensión tras desencadenar una serie de narcobloqueos e incendios de vehículos en vialidades clave. El despliegue de las corporaciones de seguridad tuvo como objetivo principal la localización de Heraclio Guerrero Martínez, conocido como “El Tío Lako”, jefe regional del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y líder del brazo armado conocido como “Los Guerreros”.
Durante la conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reconoció la envergadura de las acciones operativas en el terreno, las cuales se focalizaron en la comunidad de Tinaja de Vargas, municipio de Tanhuato, considerada el bastión operativo y centro de influencia del clan familiar Guerrero. La intervención provocó cierres intencionados reportados por el C5i en los tramos carreteros Morelia-Jiquilpan, La Piedad-Yurécuaro y Ecuandureo-Zamora, paralizando la movilidad sin que las autoridades reportaran víctimas mortales ni personas lesionadas.
Con más de 70 años de edad, Guerrero Martínez se ubica como uno de los mandos más antiguos de la estructura criminal en el occidente del país. Informes de inteligencia y análisis de la organización InSight Crime lo vinculan directamente con el control del robo de hidrocarburo en estados como Veracruz, Jalisco, Guanajuato y Sinaloa, así como con la producción de drogas sintéticas en laboratorios clandestinos y el cobro de cuotas a productores agrícolas en el territorio michoacano.
El historial de “El Tío Lako” registra detenciones previas, entre las que destaca su aprehensión en noviembre de 2015 por la entonces Procuraduría de Michoacán por el homicidio del exlíder de autodefensas Enrique Hernández Saucedo, proceso del cual obtuvo su libertad. Asimismo, las autoridades federales lo responsabilizan de planear agresiones directas contra personal militar en marzo de 2025, donde tres elementos de las Fuerzas Armadas perdieron la vida.
La relevancia de esta facción cobró mayor dimensión tras los acontecimientos de febrero de 2026 en Tapalpa, Jalisco, donde las fuerzas armadas abatieron al máximo líder de la organización, Nemesio Oseguera Cervantes (“El Mencho”), y a Rubén Guerrero Valadez (“El R1” o “El Láminas”), hijo de Guerrero Martínez. Pese a las bajas en la cúpula, especialistas señalan que la célula de “Los Guerreros” mantiene su capacidad de respuesta armada y un fuerte arraigo territorial sustentado en redes de protección y financiamiento ilícito en la zona noroeste del estado.
Fuente: C5i Michoacán / InSight Crime | © Redacción NoticiasPV









