Un estudio clínico reveló que el consumo de antioxidantes y omega-3 protege las neuronas y frena el deterioro cognitivo en pacientes propensos al Alzheimer.
El seguimiento clínico a un grupo de mil 900 adultos mayores determinó que adoptar un régimen alimenticio con propiedades antiinflamatorias disminuye de forma considerable las probabilidades de desarrollar demencia, favoreciendo en mayor medida a los pacientes que registran una predisposición biológica alta a la enfermedad de Alzheimer. La investigación médica detalló que el apego estricto a regímenes nutricionales balanceados aminora los impactos del desgaste cognitivo severo a largo plazo.
El análisis genético se enfocó en medir el comportamiento de tres biomarcadores proteicos específicos en la sangre: la proteína Tau, los fragmentos de cadena ligera de neurofilamentos (NfL) relacionados con células cerebrales moribundas, y la Proteína Ácida Fibrilaria Glial (GFAP). Los datos estadísticos demostraron que la asimilación constante de nutrientes adecuados redujo el riesgo de demencia en un 29 por ciento en pacientes con acumulación de Tau, un 21 por ciento en aquellos con elevación de NfL y hasta un 27 por ciento en los registros con rangos altos de GFAP.
Especialistas en nutrición clínica explicaron que los esquemas alimenticios diseñados para cuidar la salud cardiovascular, tales como la dieta mediterránea o la metodología DASH, son herramientas funcionales para optimizar las conexiones neuronales. El consumo diario de frutos secos, vegetales de hoja verde, pescado rico en ácidos grasos omega-3, granos enteros y grasas vegetales saludables ayuda a modular la respuesta inflamatoria del organismo, conteniendo el avance agresivo de los déficits cognitivos crónicos.
Fuente: Universidad de Liubliana y revista médica JAMA Network Open | © Redacción NoticiasPV









