El exrector de la UAS pasó de ser el impulsor de Rocha Moya a su principal opositor antes de ser asesinado en julio de 2024; la FGR mantiene abierta la investigación por inconsistencias graves.
La ruptura política entre el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya y el exrector Héctor Melesio Cuén Ojeda terminó en una tragedia que, a casi dos años, sigue sacudiendo a Sinaloa. Lo que inició como una alianza estratégica en 2021 para llevar a Morena y al PAS al poder, se fracturó apenas un año después cuando Rocha destituyó a Cuén de la Secretaría de Salud por negarse a retirar demandas contra periodistas, tras el asesinato del columnista Luis Enrique Ramírez.
Antes de su muerte, ocurrida el 25 de julio de 2024, Cuén Ojeda utilizó su podcast “Cuentas Claras” para denunciar amenazas y presuntos actos de corrupción inmobiliaria de la familia de Rocha Moya, responsabilizando directamente al mandatario de cualquier atentado en su contra. Tras su asesinato, la Fiscalía de Sinaloa intentó sostener una versión de asalto en una gasolinera, la cual fue desmentida por la Fiscalía General de la República (FGR) al encontrar rastros hemáticos de la víctima en la finca «Huertos del Pedregal».
El caso dio un giro internacional luego de que Ismael «El Mayo» Zambada afirmara en una carta que Cuén fue asesinado en dicha finca, donde supuestamente se reunirían para mediar el conflicto político. Aunque el Departamento de Justicia de EE. UU. ha señalado recientemente a Rocha Moya por presuntos nexos con el narcotráfico, la FGR insiste en que el homicidio del fundador del PAS es una línea de investigación independiente a los procesos judiciales en el extranjero.
Fuente: FGR | © Redacción NoticiasPV









