La presunta infiltración de la CIA en territorio nacional y las acusaciones judiciales contra políticos de Sinaloa evidencian debilidades en los esquemas de seguridad nacional.
Los recientes acontecimientos en materia de seguridad y justicia han evidenciado una crisis en los servicios de inteligencia del Estado mexicano para detectar operaciones de agencias extranjeras en el país. El desmantelamiento de un laboratorio de metanfetaminas en Chihuahua —que expuso la presencia no autorizada de agentes de la CIA— y las solicitudes de detención contra el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya por parte de Estados Unidos, tomaron por sorpresa a las autoridades nacionales.
De acuerdo con análisis publicados por el semanario Proceso, estas situaciones reflejan que la legislación impulsada en el sexenio anterior para regular y limitar las actividades de agentes extranjeros en México no ha tenido el impacto esperado. Especialistas en seguridad nacional señalan que la falta de alertas tempranas sobre la investigación del Departamento de Justicia contra funcionarios sinaloenses expone fallas de coordinación dentro de las corporaciones mexicanas.
Este escenario de tensión bilateral en materia de seguridad coincide con un momento complejo para la administración federal, que a finales de mes iniciará las negociaciones para la revisión del tratado comercial T-MEC. Mientras el Gobierno de México busca apaciguar las diferencias políticas con Washington, analistas advierten que la agenda de seguridad y el combate al narcotráfico seguirán siendo temas de fricción en la relación entre ambos países.
Fuente: Análisis y reportes de la revista Proceso | © Redacción NoticiasPV










