La caída de Audias Flores Silva en Nayarit no solo debilita la estructura del Cártel Jalisco, sino que rompe el puente de comunicación con los hijos de “El Chapo” Guzmán para el tráfico de drogas sintéticas.
La detención de Audias Flores Silva, alias “El Jardinero”, representa un sismo que trasciende la estructura del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Según expertos en seguridad, como el investigador Víctor Sánchez de la UAdeC, Flores Silva no solo era el sucesor natural de “El Mencho”, sino el arquitecto de una alianza estratégica con la facción de “Los Chapitos” del Cártel de Sinaloa, establecida para enfrentar a “La Mayiza” tras la captura de Ismael Zambada.
Especialistas de Insight Crime señalan que “El Jardinero” fue la pieza clave que unificó los esfuerzos de ambos grupos en corredores críticos de la frontera norte, específicamente en Baja California y Mexicali. Esta unión facilitó el control del tráfico de fentanilo y armas hacia Estados Unidos. Con su captura, y la de su operador financiero César Alejandro “N”, alias “El Güero Conta”, la interlocución entre ambos cárteles queda seriamente comprometida, lo que podría generar inestabilidad interna y disputas por el control de las rutas hacia el extranjero.
La detención ocurre apenas dos meses después de la muerte de Nemesio Oseguera en Tapalpa, dejando al CJNG en una situación de vulnerabilidad de mando. El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, confirmó que Flores Silva enfrenta un proceso de extradición solicitado por el gobierno estadounidense, mientras que el debilitamiento de su red financiera, encargada de lavar dinero en productoras de tequila y bienes de lujo, augura un periodo de reestructuración violenta en las zonas de expansión del grupo.
Fuente: Investigaciones de Insight Crime | © Redacción NoticiasPV










