Una investigación de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) revela transacciones por 15 millones de pesos entre el contralmirante Fernando Farías Laguna y Gilberto Salazar Escoboza, consuegro del gobernador Alfonso Durazo y convicto por fraude en Texas.
Investigaciones periodísticas difundidas por la organización Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) han puesto al descubierto una red de transacciones financieras «inusuales» entre el Contralmirante Fernando Farías Laguna —sobrino político del exsecretario de Marina, Rafael Ojeda Durán— y el empresario sonorense Gilberto Salazar Escoboza. El reporte señala que, durante 2025, Farías Laguna mantuvo operaciones por 15 millones de pesos con empresas controladas por Salazar Escoboza, quien fue sentenciado en 2013 en Estados Unidos por un esquema de fraude bancario mediante exportaciones simuladas.
El expediente judicial al que tuvo acceso MCCI detalla que el Contralmirante, actualmente señalado por la Fiscalía General de la República (FGR) como presunto líder de una red de «huachicol fiscal», recibió 40.3 millones de pesos en sus cuentas personales tan solo en 2025. Entre estos movimientos destaca un depósito de 5 millones de pesos proveniente de la empresa Agroexportadora SE, propiedad de Salazar Escoboza. A su vez, el mando naval transfirió 10 millones de pesos a Agronegocio SE, otra compañía vinculada al empresario sonorense y a sus hijos, María Eugenia y Gilberto Salazar Escalante.
Vínculos con el poder y antecedentes criminales
La información difundida por MCCI subraya que Salazar Escoboza tiene nexos directos con la cúpula política de Sonora: es consuegro del actual gobernador Alfonso Durazo Montaño, ya que su hija Viviana Salazar es pareja de Alfonso Durazo Chávez. Los antecedentes del empresario incluyen un arresto en San Diego en 2012 por defraudar al EXIM Bank de Estados Unidos por 4.4 millones de dólares. Tras un acuerdo de culpabilidad por declarar falsamente ante un banco, fue deportado a México en 2013.
Asimismo, la investigación revela que la red de negocios se extiende a Ramón Ángel Castillo Vázquez, socio de Farías Laguna en la firma Inmobiliaria Falaycava y también socio comercial del hijo del gobernador Durazo. Documentos del Registro Único de Garantías Mobiliarias confirman que las empresas de Salazar Escoboza han utilizado facturas emitidas por Castillo Vázquez como garantía para créditos millonarios.
A pesar de su historial judicial en el extranjero, el empresario ha mantenido cercanía con administraciones estatales previas en Sonora, participando en patronatos y programas de financiamiento federal, según expone el reporte de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad.
Fuente: Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad | © Redacción NoticiasPV


