Al menos seis robos se han suscitado en el proyecto de la colonia Villa de Guadalupe a Soriana Pitillal. Sospechan de alguna banda de carteristas
Una creciente preocupación se vive entre usuarios del transporte público, particularmente en la ruta que cubre la colonia Villa de Guadalupe, donde en los últimos días se han registrado al menos seis robos a bordo de unidades, sin que hasta el momento exista una respuesta clara por parte de las autoridades o de la empresa operadora del servicio.
De acuerdo con los testimonios recabados, los hurtos se han perpetrado de manera sigilosa, aprovechando la aglomeración de pasajeros y los descuidos durante el trayecto, lo que ha dejado a varias víctimas sin posibilidad de identificar a los responsables.

Uno de los casos ocurrió cuando una mujer abordó el camión en la colonia Villa de Guadalupe; sin embargo, al llegar a su destino se percató de que su teléfono celular, un iPhone, ya no se encontraba entre sus pertenencias. En otro hecho similar, una usuaria señaló que tras descender en una tienda Soriana, descubrió que le habían sustraído su cartera, la cual contenía aproximadamente cuatro mil pesos en efectivo, así como documentos personales.
A estos casos se suma el de otra pasajera a quien le abrieron el bolso sin que se diera cuenta, extrayéndole dinero en efectivo, así como el de un estudiante que fue despojado no sólo del poco dinero que llevaba, sino también de su material escolar, incluyendo calculadora, colores y otros artículos indispensables para sus estudios.
Los afectados coinciden en un punto: la falta de orientación para denunciar los hechos o acceder a las grabaciones de las cámaras de seguridad de las unidades, en caso de que estas existan o se encuentren en funcionamiento.
Además, denunciaron una actitud indiferente por parte de algunos conductores, quienes —aseguran— lejos de brindar apoyo o mostrar empatía, reaccionan con desinterés e incluso con burlas, lo que ha generado sospechas entre los usuarios sobre una posible complicidad o, en el mejor de los casos, negligencia ante estos delitos.

Ante esta situación, los denunciantes hicieron un llamado urgente tanto a las autoridades como a la empresa de transporte para reforzar las medidas de seguridad, supervisar el funcionamiento de las cámaras de videovigilancia e instruir a los operadores a actuar con responsabilidad, ya que consideran que son los primeros respondientes ante cualquier incidente ocurrido dentro de las unidades.
Mientras tanto, la incertidumbre y el temor continúan entre quienes diariamente dependen de este servicio, quienes exigen garantías para poder trasladarse sin convertirse en una nueva víctima de la delincuencia.


