Emanuel Shaleta, de la Eparquía Caldea, es señalado por cruzar la frontera para asistir a un centro nocturno de la zona roja; además, enfrenta pesquisas por un faltante superior a los 400 mil dólares.
Un escándalo de proporciones internacionales sacude a la comunidad católica tras revelarse que el obispo Emanuel Shaleta, de la Eparquía Católica Caldea de San Pedro Apóstol en San Diego, se encuentra bajo investigación por presunto fraude y conductas inapropiadas. Según un reporte del medio especializado The Pillar, el prelado de 60 años es cliente habitual del conocido «Hong Kong Gentlemen’s Club», un establecimiento ubicado en la zona de tolerancia de Tijuana, Baja California.
Rastreo fronterizo y visitas nocturnas
La investigación, reforzada por un detective privado, indica que Shaleta cruzaba la frontera hacia México a altas horas de la noche con una frecuencia alarmante. El informe detalla que, en un solo mes, el obispo fue detectado realizando estos traslados más de una docena de veces. De acuerdo con los testimonios, el líder religioso estacionaba su vehículo en un lote exclusivo para clientes del club nocturno y utilizaba servicios de transporte privados vinculados al establecimiento para ingresar a la calle Coahuila.
Desvío de fondos para caridad
Más allá de sus visitas al polémico centro nocturno —señalado por activistas como un sitio vinculado a la trata de personas—, la Unidad de Fraude del Sheriff del Condado de San Diego investiga una malversación de recursos eclesiásticos. Se estima que existe un faltante de al menos 427 mil dólares, cifra que podría ascender hasta el millón de dólares. Shaleta es sospechoso de haber utilizado dinero del alquiler de propiedades religiosas y de intentar cubrir los huecos financieros con fondos reservados para la caridad.
Vínculos personales y renuncia en espera
El reportaje también saca a la luz una relación cercana con una mujer con quien presuntamente compartía una cuenta bancaria y quien lo siguió desde Michigan hasta California. Aunque trascendió que Emanuel Shaleta ya presentó su renuncia ante El Vaticano, el Dicasterio para las Iglesias Católicas Orientales aún no ha formalizado su salida, mientras las autoridades estadounidenses y la propia prensa católica continúan profundizando en el origen de los fondos utilizados por el obispo.
Fuente: The Pillar / Prensa Local de Ensenada | © Redacción NoticiasPV


