Murió el cura fundador de «Ciudad de los Niños», donde se reportaron abusos sexuales

El cura Pedro Gutiérrez Farías fue considerado por décadas como un benefactor de menores sin hogar o entregados por sus padres.

proceso.com.mx

GUANAJUATO, Gto., (apro).- El sacerdote Pedro Gutiérrez Farías, fundador de los albergues conocidos como “Ciudad de los Niños”, en Salamanca y Morelia, donde decenas de menores y jóvenes fueron víctimas de abusos sexuales, maltrato y tortura, ante omisiones de distintas autoridades, falleció este miércoles de un infarto.

Aunque no se ha confirmado, aparentemente el cura se contagió de covid-19 y tuvo complicaciones.

Una juez federal y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) corroboraron graves violaciones a derechos humanos de menores y jóvenes albergados en los centros de asistencia de Gutiérrez, que según las investigaciones ni siquiera tenían supervisión del DIF de Guanajuato, pese a lo cual el propio gobierno estatal le otorgó donativos millonarios durante años.

Abusos sexuales –algunos de los cuales se acusó al propio sacerdote–, tortura, alimentación deficiente, falta de atención escolar y de salud, golpes y castigos, que incluían encierros en un lugar conocido como “el cuartito”, fueron documentados en informes, revisiones y entrevistas, algunas de las cuales se conocieron por trabajadoras sociales y se reportaron a la Procuraduría de Justicia, actual Fiscalía, así como al DIF.

Ninguna de las denuncias o quejas por estas situaciones prosperó.

El sacerdote Pedro Gutiérrez fue considerado por décadas como un benefactor de menores sin hogar o entregados por sus padres.

Después se conoció que a unos 300 infantes les cambió los apellidos con ayuda de gobiernos que enviaban hasta los albergues a los oficiales del Registro Civil. El cura les puso sus apellidos y los de algunas de las monjas que lo asistían.

Por todo esto, la CNDH emitió el año pasado una amplia recomendación dirigida a las fiscalías y gobiernos de Guanajuato y Michoacán, para reabrir investigaciones, pero también para indagar y sancionar a personal de la propia Fiscalía, del DIF y de las secretarías de Educación y Salud, que fueron negligentes en proceder ante incidentes o irregularidades de las que tuvieron conocimiento, algunas desde hace más de una década.

Una investigación de la reportera Kennia Velázquez, a raíz de la resolución judicial de amparo de una juez de distrito, reveló que el sacerdote tenía a su nombre varias propiedades en Guanajuato y Michoacán, entre ellas un rancho.

Tras conocerse la recomendación, el propio cura reapareció públicamente en la sede de la Ciudad de los Niños, en Salamanca, rechazó cada una de las acusaciones y aseguró que estaba en trámites para reabrir los albergues, cuyos menores fueron reubicados por el DIF, al desatarse el escándalo por las condiciones en que operaban.

Una de las personas que siguió respaldando al sacerdote fue la actual alcaldesa de Salamanca, Beatriz Hernández Cruz, ahora de Morena, quien desde que era militante del Partido Acción Nacional (PAN) aparecía en eventos de “Ciudad de los Niños”.

La presidenta municipal publicó este día un mensaje de condolencia por la muerte del cura, que oficialmente estaba suspendido como ministro religioso, según refirió en su momento la Diócesis de Irapuato, a la que pertenecía.

“Levanto una oración por el eterno descanso del P. Pedro Gutiérrez Farías, quien fue un luchador incansable y buscó siempre el bienestar de los salmantinos. Que a sus familiares y amigos nos de el consuelo de saber que ya se encuentra gozando de la gloria de dios. Lo vamos a extrañar, estimado padre Pedro. Con respeto y cariño, Beatriz Hernández Cruz”, publicó la alcaldesa.

El cura y sus albergues también recibieron recursos y apoyo del expresidente Vicente Fox y su esposa Martha Sahagún, quienes incluso inauguraron un centro de asistencia juvenil.

A pesar de que en su momento se deslindó de la actividad de Gutiérrez al frente de los albergues y lo suspendió para oficiar misas, la Diócesis de Irapuato también publicó este miércoles una condolencia por la muerte del sacerdote, quien a sus 79 años seguía librando cualquier posible acción judicial y pretendía volver a operar la Ciudad de los Niños.

“Pido a dios por su eterno descanso y que le conceda el premio de la gloria, reservado a los trabajadores de su viña”, dice el mensaje de la diócesis.

A nombre de “sus más de 3 mil hijos regados por toda la república y en el extranjero”, otro cura anunció hoy que Gutiérrez sería velado en el inmueble donde funcionó por 40 años la Ciudad de los Niños, y que mañana se realizará una misa de exequias oficiada por el propio obispo de Irapuato.

“Ciudad de los niños de Salamanca seguirá viva, seguiremos trabajando, seguiremos luchando por el ideal de este gran hombre…lucharemos con todo lo que está de nuestra parte para que se vuelva a conseguir su anhelo de él, que es hacer el bien”, anunció el colaborador de Gutiérrez, al que llamó “papi”.

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