Huachicoleros atacan a la PF; la disputa llega a Veracruz

excelsior.com.mx

XALAPA, Ver.

Policías federales fueron emboscados por ladrones de combustible, cuando custodiaban una pipa con gasolina presuntamente robada y a dos personas a las que atraparon con ella.

Los hechos ocurrieron en el tramo Sayula de Alemán-Acayucan, cuando un grupo de sujetos trató de rescatar a sus cómplices y abrieron fuego contra los policías federales. Uno de los sospechosos que iba custodiado murió en el ataque, aparentemente por las balas de sus rescatadores.

El reporte de las autoridades de la región de Sayula de Alemán menciona que a las 7:00 horas de ayer, efectivos de la Policía Federal División Caminos detectaron una pipa cargada con combustible que circulaba en el tramo federal, a la altura del kilómetro 68.

Los guardias les marcaron el alto; al solicitar a los tripulantes los documentos que ampararan la propiedad y el destino de la unidad y el combustible, éstos negaron tener comprobantes, por lo que fueron asegurados y trasladados para ponerlos a disposición de la autoridad investigadora.

Entonces, un grupo de personas armadas intentó interceptar a los federales con los llamados ponchallantas sobre la carretera, y abrieron fuego en contra de los policías, quienes repelieron la agresión, pero no lograron evitar que uno de los detenidos muriera al ser alcanzado por los disparos de los agresores.

El Grupo de Coordinación Veracruz se unió al operativo que se montó tras el ataque, para dar con los responsables del ataque.

El detenido que sobrevivió fue identificado como Jonathan “N”, y fue puesto a disposición de la Delegación Veracruz de la Procuraduría General de la República (PGR).

Hasta el cierre de esta edición, el operativo continuaba sin que se reportara ninguna otra detención o decomiso.

ARTILLERÍA PESADA

En tanto, empezaron a llegar a Puebla dos mil efectivos del Ejército mexicano, apoyo anunciado por el gobernador, José Antonio Gali Fayad, quien destacó que las Fuerzas Armadas llegan con helicópteros y artillería a combatir el robo de combustible.

Doscientos elementos de Infantería montaron su base de operaciones en el Auditorio Municipal de Amozoc, confirmó el alcalde, José Cruz Sánchez Rojas. Inmediatamente instalaron un retén en el acceso principal a General Felipe Ángeles. Ambos municipios son cercanos al llamado Triángulo Rojo, donde se concentran muchas tomas clandestinas en ductos de Pemex.

De esta manera, la incorporación de más soldados en el combate a huachicoleros tuvo sus primeros resultados al ser descubiertas tres conexiones ilegales en una tubería de Pemex a la altura de Amozoc, donde aumentó el patrullaje de la Infantería y policías municipales y estatales.

Gali Fayad informó que los huachicoleros han creado rutas alternas a las carreteras federales para evitar los arcos de seguridad construidos por el gobierno estatal en el sexenio anterior, con el fin de transportar sin problema el combustible robado.

Por lo anterior, reveló que su administración trabajará de manera coordinada con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) para tratar de cerrar el paso a estos delincuentes.

Vamos a empezar un programa que va más allá de lo que hacemos en el Triángulo Rojo. La Policía Militar nos acompañará a las aulas para que los alumnos reciban capacitación en civismo, moral, ética y valores”.

CON EL ALZA A GASOLINAS, MÁS GENTE COMPRA ROBADO
El aumento al precio de los combustibles puesto en marcha por el gobierno mexicano a principios de 2017, conocido como el gasolinazo, no sólo desató violentas manifestaciones, sino que incrementó el robo organizado de combustible, ante el aumento de clientes de las gasolinas robadas.

Puebla es hoy el epicentro del fenómeno conocido como “huachicol”, en torno del cual miles de familias se sostienen. Sin embargo, en este tipo de hurtos participan grupos relacionados con los cárteles de la droga, que infligen a Pemex alrededor de dos mil millones de dólares en pérdidas anuales.

Con precios inferiores a siete pesos por litro, la gasolina de los huachicoleros es un atractivo para muchas personas del llamado Triángulo Rojo —entre ellos Quecholac, Acatzingo y Acajete— y sus alrededores, que alimentan un negocio que, según expertos, las autoridades dejaron crecer “irresponsablemente”.

Diana (nombre ficticio para proteger su identidad), acude regularmente a Ciudad Serdán a comprar gasolina a unos huachicoleros. Reconoce que lo que hace “no es algo legal”, pero argumenta que le beneficia ahorrar en gasolina, porque su sueldo “no es el mejor”.

Al principio no quería (comprar), pero al darme cuenta de cómo se maneja el gobierno, que ellos sí pueden robarnos… yo sé que lo que hago es un delito, pero también ellos lo cometen”.

Agrega que no es “justificación” y que no se debería hacer, pero también ayudaría si hubiera mejores condiciones laborales.

A principios de noviembre compraba la gasolina Premium a cinco pesos el litro; ahora está a siete pesos. Incluso con el aumento, cuesta 61,5 % por debajo del precio normal en las estaciones de servicio.

Tiene que recorrer para llegar hasta el lugar —que va cambiando— unos 260 kilómetros. “A pesar de la distancia, sí compensa”, porque a veces llega a comprar “hasta 100 litros”, señala.

No cualquiera puede comprar combustible a los huachicoleros, explica. Se necesita ir acompañado de alguien de confianza. De no ser así, ellos niegan tener gasolina para vender.

Diana sospecha que los chupaductos cuentan con la complicidad de las fuerzas de seguridad, porque trabajan “muy tranquilos”.

La aceptación de esta práctica es tal en las comunidades de la región que ha quedado reflejada en la cultura popular. Ejemplo de ello son los corridos, como Del Triángulo Rojo, o La cumbia del huachicol, de Tamara Alcántara, o la imagen del Santo Niño Huachicolero, una figura del Niño Jesús con un bidón de gasolina.

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