Estados Unidos vuelve al camino de la civilidad política

Ante el cambio de administración, en el país hay un sentimiento de liberación. Las tropas comenzaron a retirarse de la capital

heraldodemexico.com.mx

Un cambio político de 180 grados se produjo en este país, y en esta ciudad, entre miércoles y jueves de esta semana.

Las primeras 36 horas de Joe Biden, el nuevo Presidente, fueron quizá menos tumultuosas que lo marcado por la tradición, y su toma de posesión sin gente algo quizás surreal, pero transmitieron un mensaje de cambio bienvenido para muchos, aunque también una señal para reanudar polémicas y debates.

Y de hecho esa es la normalidad en Washington. O más bien lo son los debates con una barnizada de cortesía, sin el insulto incorporado. En cierto sentido, más que un retorno a la normalidad, es un intento de regresar a las formas.

Para muchos, es un giro absoluto. «Un retorno a la normalidad», escribió Max Boot, un historiador conservador y enemigo declarado del ahora expresidente Donald Trump.

Y en ese marco, el pedido del líder republicano en la Cámara alta, Mitch McConnell, para retrasar dos semanas el inicio del juicio político contra Trump refleja otro aspecto de la vieja-nueva normalidad.

Tanto como la decisión de la diputada republicana Marjorie Taylor Greene (Georgia) de proponer juicio político contra Biden por la presunta vinculación de su hijo Hunter con intereses ucranianos.

Pero es política, como siempre. O como era.

La creciente normalización de actividades se refleja en la paulatina desaparición de las fuertes medidas de seguridad que rodearon la toma de posesión, debido a las amenazas de incidentes por grupos extremistas de derecha.

El sentimiento de agradecimiento, pero alivio por la partida de los más de 25 mil hombres que la Guardia Nacional envió para cuidar la paz y asegurar el cambio de gobierno es evidente. Nadie deja de reconocer la necesidad, pero la razón de su presencia era mucho más preocupante.

Por lo pronto, para la noche del jueves, quedaban ya pocas barreras y tiendas de campaña en las calles del centro de Washington, aunque seguían cerradas al tránsito de vehículos.

Biden subrayó la diferencia con el régimen anterior al emitir órdenes sobre temas migratorios y ambientalistas que significan profundos cambios respecto a su predecesor.

Y  tras los recientes cuatro años de «Presidencia del caos», resulta según el propio Booth, «un bálsamo para el alma herida de Estados Unidos».

El punto de Booth es bueno. Hay un sentimiento de liberación parecía asentarse en Washington solo un día después de que Biden, asumiera la Presidencia de Estados Unidos.

Pero algunos lo atribuyen más bien a que Donald Trump ya no es el mandatario.

En la Oficina Oval de la Casa Blanca fue colocado el busto de César Estrada Chávez, el histórico líder de trabajadores agrícolas mexico-estadounidenses.

La estatuilla, en el mueble detrás del escritorio de Biden, ocupa un lugar de honor en la estancia, entre las fotos familiares del mandatario, y de acuerdo con analistas locales muestra la creciente influencia de los latinos en EU.

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