En 2019, Alfaro y dos colaboradores solicitaron a Sedena licencia para portar armas

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GUADALAJARA, Jal. (apro).- El gobernador Enrique Alfaro y dos de sus colaboradores solicitaron a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) una licencia para portar armas “para defensa y protección de mi persona, familia y bienes”.

En su solicitud, fechada el 8 de marzo de 2019 –cuatro meses después de asumir el cargo–, el gobernador argumentó: “Las actividades políticas y situación económica que como actividades laborales realizo, a mi juicio me colocan como blanco rentable y vulnerable para ser objeto de algún atentado de secuestro o robo debido a los desplazamientos e inseguridad en las carreteras, ya que tengo la necesidad de circular por las mismas a varias ciudades de la República Mexicana, para realizar mis actividades laborales”.

Con los mismos argumentos hicieron el trámite el coordinador del Gabinete de Seguridad, Macedonio Salomón Tamez Guajardo, y el director general de Enlace Institucional, Pablo Fabián Ibarra Pérez.

Los tres funcionarios tapatíos hicieron la solicitud directamente al titular de la Sedena, Luis Crescencio Sandoval González, para adquirir un arma calibre .380, así como 200 cartuchos, porque “la inseguridad que vive actualmente la sociedad del estado de Jalisco y el resto de la República Mexicana realmente es alarmante por el crecimiento de grupos delictivos dedicados al narcotráfico y al secuestro”.

Las tres peticiones tienen el sello de recibido por parte de la Sedena –con fecha 20 de marzo de 2019– y fueron acompañadas de los comprobantes de domicilio, identificación con fotografía, acta de nacimiento, copia de la cartilla y cartas de trabajo, de no antecedentes penales y de modo honesto de vivir.

En este último caso, el secretario general de Gobierno, Juan Enrique Ibarra Pedroza, se encargó de elaborar la carta para el gobernador. En ella expresó que conocía a Enrique Alfaro desde hace más de 15 años, “mostrándose como una persona de honradez, interés y disposición para desempeñar el cargo que se le encomienda”.

Las cartas de modo honesto de vivir dirigidas al titular de la Sedena entregadas por los dos funcionarios estatales fueron firmadas por el comisario general Juan Bosco Agustín Pacheco Medrano, quien resaltó que conoce a ambos desde hace 88 días y que muestran “buena conducta, honradez, interés y disposición para el trabajo”, además de que se han caracterizado por “tener un modo honesto de vivir”.

Los tres expedientes contienen certificados de salud física y médico-toxicológico de no consumo de drogas, enervantes o psicotrópicos, con la misma redacción y la firma de la secretaria técnica de Educación Médica y Social de Seguridad, Josefina Arzate Cabrera.

De igual manera, se integraron certificados médico-psicológicos de salud mental, elaborados por Florencio Guillermo Salazar Castellanos, donde se aplicaron tres pruebas: de personalidad, de ansiedad (Idare) y de capacidad intelectual (Terman-Merril).

Un detalle que llama la atención es que las tres pruebas tienen diferente caligrafía, pero las mismas respuestas en el test Terman-Merril, excepto en la 27 y 28, que no fueron respondidas por Enrique Alfaro, y Macedonio no contestó la 27.

En el test Idare, a la frase “Me siento seguro (a)” todos llenaron el círculo “mucho”. Las otras opciones eran “bastante, un poco y no en lo absoluto”.

Actualmente, el gobernador Enrique Alfaro cuenta con al menos seis escoltas que lo protegen las 24 horas del día.

Solicitudes para portar arma. Foto: Especial
Solicitudes para portar arma. Foto: Especial
Solicitudes para portar arma. Foto: Especial

Orden de restricción

Pablo Ibarra, director general de Enlace Institucional, cuenta con una orden de restricción por la violencia ejercida en contra de su exesposa Karina “N”.

De acuerdo con el diario Milenio, la orden se emitió en noviembre pasado dentro de la carpeta de investigación 117703/2019. La medida contempla la prohibición de conductas de intimidación o molestias a la víctima o a personas relacionadas con ella, así como protección de la policía y su auxilio inmediato al domicilio en que se localice la ofendida.

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