Cómo hablar de sexualidad con nuestros hijos: consejos para tratar el tema en casa

Algunas sugerencias para abordar el tema sin tabúes con los hijos dentro del hogar

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Los niños, niñas y adolescentes aprenden sobre sexualidad desde una edad muy temprana, incluso si no hablamos con ellos al respecto. Muchas de las cosas que aprenden son incorrectas y confusas. Y de este lado nos puede suceder que sintamos vergüenza, que no sepamos cómo hablarlo o que directamente no tengamos la información adecuada.

También es un error bastante frecuente creer que al hablar de sexualidad estamos hablando de tener sexo. Es importante comprender que el erotismo no se encuentra en los niños sino en la mirada adulta. Comprender que la sexualidad no es sinónimo de genitalidad, sino que es una dimensión humana amplia que abarca desde la afectividad, los vínculos, el cuerpo en toda su extensión, los cuidados, la autoestima, etc.

La sexualidad se pone en juego en muchas decisiones que tomamos y es por eso que necesitamos información adecuada y, en ocasiones, acompañamiento. Quizá por miedo y desconocimiento tendemos a evitar conversar con los niños, como creyendo que al evitar hablar sobre el tema, el tema no existe. Ese silencio no es gratuito, porque puede ser rellenado con información falsa, llevando a descuidos y situaciones de riesgo, y además implica que no nos busquen para pedir ayuda cuando la necesiten.

Construir un espacio abierto y disponible al diálogo, es justamente mostrarnos disponibles. No es invadir ni bajar línea, sino que implica la escucha activa y la contención. Esos momentos no tienen porque ser serios ni dramáticos, sino que pueden ser espacios de encuentro y disfrute, lo cual va a favorecer la construcción de una sexualidad sin vergüenza ni estrés.

El erotismo no se encuentra en los niños sino en la mirada adulta (Shutterstock.com)El erotismo no se encuentra en los niños sino en la mirada adulta (Shutterstock.com)

Algunas sugerencias:

Hasta los 5 años:

– Vamos a enseñarles a identificar y nombrar todo su cuerpo para que puedan luego explicarnos claramente qué les sucede. Es importante que los niños y las niñas puedan nombrar todas las partes del cuerpo, incluido los genitales, con los nombres correctos. Hablar del cuerpo excluyendo los genitales, es un claro mensaje de invisibilización y tabú. Es lo mismo hablar de pene que de nariz, y debemos hacerlo con la misma liviandad. La connotación sexual que puede tener un adulto sobre lo genital no existe a esta edad.

– Los niños y las niñas deben saber que su cuerpo es privado, que su cuerpo es suyo y nadie puede tocarlo sin su permiso. Si saben lo que es apropiado y lo que no, es más probable que nos digan si sufren algún tipo de abuso sexual. A esta edad, también deben aprender a preguntar antes de tocar a otra persona. Para eso debemos incorporar el concepto del “no” y del respeto por el no, en todos sus ámbitos. Es decir, transmitirles que el deseo de una persona no se impone sobre la otra. Por ejemplo, no obligar a que el niño o la niña mantenga contacto con alguien si no lo desea, ni besar para saludar si no es lo que quiere.

– De a poco, enseñarles cómo higienizarse solos para generar independencia.

– Es normal que los niños y las niñas exploren sus cuerpos, lo que incluye tocarse los genitales, pero deben comprender cuándo y dónde es apropiado hacerlo. Los adultos debemos entender que esa exploración es muy diferente a la masturbación del adulto. Se tocan, se balancean y frotan como un juego y una exploración placentera, libre de fantasías sexuales y libre de pudor. Lo importante aquí es estar atentos si esto se vuelve compulsivo, es decir, que no pueden parar, y sí notamos elementos de sexo adulto.

– Enseñarles a reconocer y hablar sobre sentimientos y emociones.

– Compartir información sobre diversidades corporales.

Hasta la pre-pubertad:

Enseñarles cómo usar la computadora y los dispositivos móviles de manera segura (Shutterstock.com)Enseñarles cómo usar la computadora y los dispositivos móviles de manera segura (Shutterstock.com)

-Podemos hablarles sobre orientación sexual e identidad de género.

-Enseñarles sobre privacidad, desnudez y respeto por los demás en las relaciones.

-Enseñarles cómo usar la computadora y los dispositivos móviles de manera segura.

-Comenzar a hablarles sobre la pubertad y los cambios que implica.

Pubertad y adolescencia:

– Hablarles sobre imagen corporal, pudiendo cuestionar mensajes culturales y sociales que generan distorsiones y falsas expectativas y exigencias.

-Debemos respetar su intimidad y autonomía.

– Vamos a brindarles los medios para que puedan empezar a tomar conductas de cuidado concretas. Se les debe enseñar sobre anticoncepción e infecciones de transmisión sexual.

– Crear hábitos de cuidado y precaución. Así como les enseñamos a cepillarse los dientes creando el hábito y repitiendolo hasta que lo incorporan, haremos lo mismo con todo lo referido a la sexualidad.

Hablar sobre métodos de prevención no debe ser un tema tabú en las familias (Shutterstock.com)Hablar sobre métodos de prevención no debe ser un tema tabú en las familias (Shutterstock.com)

Para cerrar, dejo aquí algunas pautas para promover que las conversaciones con nuestros hijos sean naturales y descontracturadas:

– Utilizar lenguaje más técnico para que esté desprovista de erotismo.

– Hablar mientras estamos compartiendo otra actividad.

– Escuchar en lugar de juzgar. Preguntar qué piensan. Responder a sus preguntas y no tener miedo de decir: “Realmente no lo sé”, pero responder siempre sino él niño o la niña pueden pensar que está mal hablar con sus padres sobre sexo y relaciones y callar cuando sean los adultos quienes quieran abordar el asunto.

– Si todo le parece demasiado personal, se puede hablar de personas en libros, películas, series o programas de televisión.

– No bombardear a su hijo o hija con preguntas o hablar demasiado. Controlar la ansiedad, responder las preguntas y respetar la privacidad.

– Si preguntan es porque están necesitando respuestas y las respuestas deben ser directas y sin vergüenza. La mayoría de las veces las dificultades para encarar este tipo de charlas, son de los adultos y no de los niños o adolescentes.

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