Amputaciones, tortura y soledad: el horror del narco que no muestran las series de TV

El mismo hijo del famoso capo colombiano Pablo Escobar, el arquitecto Sebastián Marroquín, ha criticado y acusado a las representaciones en la cultura popular de embellecer la realidad sobre lo que pasa realmente en el mundo del narcotráfico

infobae.com

Pocas veces la realidad supera la ficción. Esta es una de ellas. Torturas difundidas en videos. Amputaciones, castigos, asesinatos y descuartizaciones. Pocas industrias en el mundo han sido tan víctimas del romantizar como el narcotráfico.

Y es que el estilo de vida criminal ha pasado por distintas fases de popularidad a lo largo de la historia. En la década de los setenta con The Godfather, en los noventa con Goodfellas y, actualmente, con series de televisión como El Señor de los Cielos y Narcos.

El mismo hijo del famoso capo colombiano Pablo Escobar, el arquitecto Sebastián Marroquín, ha criticado y acusado a las representaciones en la cultura popular de embellecer la realidad, como la serie de Netflix que retrata a su papá.

El estilo de vida criminal ha pasado por distintas fases de popularidad a lo largo de la historia (Foto: Captura de pantalla/Narcos Mexico/Netflix)El estilo de vida criminal ha pasado por distintas fases de popularidad a lo largo de la historia (Foto: Captura de pantalla/Narcos Mexico/Netflix)

“Mi padre era mucho más cruel que el Pablo Escobar de Netflix”, dijo a El País en el 2016. Además de agregar que la serie está llena de errores, afirmó que el narcotraficante “sometió a un país con el terror. Hay que tratar esta historia con responsabilidad (…)

“Hay miles de víctimas y un país detrás que merece respeto. Están inculcando una cultura en la que parece que ser narcotraficante es cool. Me están escribiendo jóvenes de todo el mundo que me dicen que quieren ser narcos y me piden ayuda. Me escriben como si yo vendiera tickets para ingresar a ese mundo”, señaló.

El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), organismo que mide el nivel de pobreza en México, reveló en su informe del 2018 que se estimaba que 61 millones de ciudadanos vivían con un ingreso inferior a la línea de pobreza.

“Hay miles de víctimas y un país detrás que merece respeto. Están inculcando una cultura en la que parece que ser narcotraficante es cool”, señaló Marroquín (Foto: Twitter/@IndomableLoba)
“Hay miles de víctimas y un país detrás que merece respeto. Están inculcando una cultura en la que parece que ser narcotraficante es cool”, señaló Marroquín (Foto: Twitter/@IndomableLoba)

Sin embargo, bajo el contexto ocasionado por la pandemia de COVID-19, se cree que el número aumentó más de 70 millones de mexicanos pobres: un informe publicado en febrero evaluó que debido a la crisis sanitaria alrededor de 8.9 y 9.8 millones de mexicanos cayeron en la pobreza.

Para muchos jóvenes, el narcotráfico parece ser una salida fácil de ella: expertos constantemente lo describen como un “cultivo” del crimen organizado. Prefieren vivir como reyes aunque sea solamente por unos años que vivir en la miseria para siempre. Otras veces, son obligados y reclutados.

Karina García Reyes, originaria del norte de México y profesora de la Universidad de Bristol, para su tesis doctoral, entre octubre de 2014 y enero de 2015 entrevistó a 33 hombres que trabajaron en el narco. “Yo sabía que iba a crecer y morir en la pobreza y solo le preguntaba a Dios: ¿Por qué yo?”, le dijo Wilson, uno de los entrevistados.

No obstante, el estudio de García Reyes revela una óptica que había sido ignorada, la de los perpetradores.

“El análisis de las historias de vida de ex narcos arroja luz sobre dichos matices. Los participantes no se ven ni como víctimas ni como monstruos. Ellos no justifican su incorporación al narco como su “única opción” para sobrevivir, como muchos estudios académicos aseguran. Reconocen que entraron al narco porque, aun cuando la economía informal les permitía sobrevivir bien y mantener a sus familias, ellos querían “más””, publicó en The Conversation.

“En mi barrio todos sabíamos las reglas: el que se duerme pierde. Esa era la ley. Tienes que ser rudoviolento, uno se tiene que cuidar porque nadie lo va a hacer por ti”, le dijo Cristian.

Dentro del discurso del narcotráfico se produce la idea de que un hombre debe ser violento, mujeriego y agresivo (Foto: Captura de pantalla/El Señor de los Cielos)Dentro del discurso del narcotráfico se produce la idea de que un hombre debe ser violento, mujeriego y agresivo (Foto: Captura de pantalla/El Señor de los Cielos)

Dentro del discurso del narcotráfico se produce la idea de que un hombre debe ser violento, mujeriego y agresivo. También evidencia un aspecto clave de la violencia: es aprendida porque, bajo la ley del más fuerte, los ataques físicos son necesarios para sobrevivir.

La madrugada del 1 de noviembre, en la esquina de República de Chile y Belisario Domínguez, en pleno corazón de la Ciudad de México, un par de policías observaron cuando a un hombre que empujaba un diablito con un tambo azul se le cayeron dos bolsas negras.

Cuando los agentes se acercaron para ayudarle a levantar las bolas, se dieron cuenta que desprendían un hedor difícil de respirar. Adentro estaban los restos de Alain Yair, de 12 años de edad, y Héctor Efraín, de 14 años, dos hijos de indígenas mazahuas y comerciantes ambulantes.

Las autoridades presumen que ambos fueron asesinados y desmembrados dentro de una vecindad de la calle República de Chile, lugar donde operan sicarios de la organización criminal la Unión Tepito.

Las autoridades presumen que ambos fueron asesinados y desmembrados dentro de una vecindad de la calle República de Chile, lugar donde operan sicarios de la organización criminal la Unión Tepito (Foto: Luis Carbayo/Cuartoscuro.com)Las autoridades presumen que ambos fueron asesinados y desmembrados dentro de una vecindad de la calle República de Chile, lugar donde operan sicarios de la organización criminal la Unión Tepito (Foto: Luis Carbayo/Cuartoscuro.com)

Sin embargo, no es la primera vez que ocurre. Videos con torturas y decapitaciones difundidos en internet, volantes lanzados desde avionetas, cuerpos descuartizados o colgados en lugares públicos, son algunos de los métodos que utiliza el narco y el crimen organizado a la hora de amenazar a sus rivales.

Una de las tácticas profusamente utilizadas por el crimen organizado y que genera un gran impacto es el descuartizamiento y abandono de cuerpos humanos en la vía pública, así como la exhibición de cadáveres colgados de puentes vehiculares o peatonales.

Otro de los casos más recientes no ocurrió en la capital del país sino en Uruapan, Michoacán, el pasado 8 de agosto. Ese día, la población se despertó con una escena dantesca: 19 cadáveres fueron abandonados en diferentes puntos del Boulevard Industrial de manera simultánea. Seis de los cuerpos fueron colgados de un puente vehicular y otros fueron encontrados descuartizados.

Las ruinas del palacio de "Las mil y una noches" de Amado Carrillo Fuentes, “El Señor de los Cielos” (Foto: Infobae)Las ruinas del palacio de «Las mil y una noches» de Amado Carrillo Fuentes, “El Señor de los Cielos” (Foto: Infobae)

Aunque en el lugar fueron encontrados mensajes con amenazas al grupo de Los Viagras firmados por el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), la organización liderada por Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, se deslindó de los hechos días después.

Uno de los métodos ampliamente utilizados por el crimen organizado en México es la difusión de imágenes en donde se tortura, asesina, y descuartiza a integrantes de organizaciones contrarias con la finalidad de causar temor.

Las imágenes sin censura recorren la red todos los días, principalmente en redes sociales como Twitter, la cual se ha vuelto la plataforma predilecta de los grupos criminales.

La difusión de estas escenas del horror comenzaron con Los Zetas, quienes surgieron como el brazo armado del Cártel del Golfo, pero al separarse de esa organización y establecerse como un cártel, comenzaron a grabar las torturas y decapitaciones de sus víctimas, para después difundirlas por internet.

Marroquín afirmó que lo que más le molesta es que las series difundan imágenes presuntamente realistas de algo que él sabe que no es (Foto: Captura de pantalla/Narcos Mexico/Netflix)Marroquín afirmó que lo que más le molesta es que las series difundan imágenes presuntamente realistas de algo que él sabe que no es (Foto: Captura de pantalla/Narcos Mexico/Netflix)

Para la Dra. Ainhoa Vásquez Mejías, académica de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México y miembro del Sistema Nacional de Investigadores Mexicanos, la estrategia de terror a través de video es una forma de mandar un mensaje a los otros cárteles.

Vásquez especifica que no se trata de una advertencia para la población general, sino para los sicarios rivales.

“Lo veo como una expresión de masculinidad hegemónica. Principalmente a través de los videos, le dicen a los otros hombres que ellos son los que tienen el poder, que ellos son los más violentos, los más chingones, los que no tienen miedo. Con esto buscan amedrentar a los rivales, atemorizarlos, por supuesto, pero también ponerlos en una posición subalterna, mancillar la masculinidad del otro”, aseguró.

“Con esto buscan amedrentar a los rivales, atemorizarlos, por supuesto, pero también ponerlos en una posición subalterna, mancillar la masculinidad del otro”, aseguró Vásquez Mejías (Foto: Jumbalan/Cuartoscuro.com)“Con esto buscan amedrentar a los rivales, atemorizarlos, por supuesto, pero también ponerlos en una posición subalterna, mancillar la masculinidad del otro”, aseguró Vásquez Mejías (Foto: Jumbalan/Cuartoscuro.com)

“Y ese juego de masculinidades debe ser visible para todos, por eso grabar las torturas al enemigo, como lo hace el Cártel Jalisco Nueva Generación o la Nueva Familia Michoacana. Yo considero que es una puesta en escena de la masculinidad hegemónica”, señaló a Infobae México.

El método de tortura a través de grabaciones podría asemejarse al impuesto por grupos terroristas internacionales.

Cabe destacar que el gobierno de los Estados Unidos catalogó al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) como una organización sumamente violenta que utiliza métodos similares a los usados por el Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés).

El narcotráfico ha dejado un cementerio en México (Foto: Nacho Ruiz/Cuartoscuro)El narcotráfico ha dejado un cementerio en México (Foto: Nacho Ruiz/Cuartoscuro)

“A la historia real le sobra violencia, explosiones, terror. No es necesario que unos guionistas creativos se pongan a adornarla con mentiras”, dijo Marroquín, hijo de Pablo Escobar.

El arquitecto afirmó que lo que más le molesta es que las series difundan imágenes presuntamente realistas de algo que él sabe que no es. Porque durante las fugas no se vivía con lujos ni tampoco eran aventuras.

Mencionó al medio español que no se reflejan los momentos de terror, de miedo, zozobra y soledad. “La violencia era mucho más atroz de lo que la serie muestra. No estoy en absoluto orgulloso, pero tenemos que ser serios”, declaró.

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